22 Sep APOYAR PERSONAS, CONSTUIR SUEÑOS JUNTOS.
© FyA Argentina
En las montañas del noroeste argentino, donde los caminos polvorientos se entrelazan con paisajes de una belleza imponente y comunidades marcadas por el esfuerzo cotidiano, surge la historia de Palpalá.
Allí, Fe y Alegría Argentina acompaña a personas que, como los de esta pequeña localidad, sueñan con un futuro distinto. Entre aulas sencillas y patios que se llenan de risas, se teje una experiencia educativa que no solo transmite conocimientos, sino que también abre horizontes, fortalece raíces culturales y da sentido de pertenencia a un grupo de personas que busca oportunidades para crecer sin dejar de lado la riqueza de su tierra.

El material que más me marcó fue uno que me brindó Fe y Alegría sobre la competencia de la autoconfianza. Lo leí dos veces. ¡Me veía reflejada en cada página!
En Palpalá , cada historia refleja cómo la educación y el acompañamiento de Fe y Alegría abren caminos de esperanza.
Ana Chaile, apasionada por la pastelería, lleva cuatro años formándose en los talleres de panadería y repostería, y ha convertido ese aprendizaje en un oficio que la inspira día a día.
Rafael Calapeña eligió la formación en energía fotovoltaica con la mirada puesta en la inserción laboral y hoy, gracias al club de emprendedores de Fe y Alegría, cuenta con herramientas concretas para comenzar a trabajar.
También la familia compuesta por Lucas Plaza, Erica Humana y Andrea Yurquina ha encontrado nuevas oportunidades: Lucas avanza en su proyecto de robótica con el apoyo de FyA, Erica recibió insumos para impulsar su propio emprendimiento y Andrea cuenta ahora con una amasadora que fortalece su panadería. Cada uno, desde su camino, muestra que la formación y el acompañamiento adecuados son semillas que generan confianza, trabajo y sueños cumplido


Fe y Alegría tiene 8 Clubes de emprendedores en Argentina y durante 2024, 78 personas tuvieron la posibilidad de comenzar sus emprendimientos, consolidando este espacio como un motor de inclusión económica y desarrollo comunitario.
Emprender no es sólo capacitarse y seguir adelante, si no sentirse sostenida por una red de profesionales que pueden sacar el máximo potencial de una; es formar parte esencial de Fe y Alegría. Los alfajores, budines y panes caseros llegan a clientes de toda la ciudad, y la cocina pasó de ser un refugio a un motor de sueños.

«No sólo reciben talleres y formación si no que reciben acompañamiento» Rufina Nieto, coordinadora de Talleres de Oficios
