“El estudio abre puertas, mentes y horizontes”

La imagen tradicional de refugiados en inmensos campamentos ubicados en zonas rurales ya no sirve para contar la verdadera historia del refugio: un 60% de las personas desplazadas forzosamente en el mundo vive en entornos urbanos. Los refugiados urbanos suelen ser invisibles. Su protección está constantemente en peligro y, a menudo, se les niega el acceso a servicios básicos y están expuestos a grandes vulnerabilidades sociales. Las barreras para su integración no son solo institucionales o legales, ya que depende en gran parte de cómo respondan las comunidades locales de acogida a los recién llegados.

El 60% de las personas desplazadas forzosamente en el mundo vive en entornos urbanos

María Dolores es una mujer ecuatoriana que se fue a vivir a Cali, Colombia, donde vivió durante 18 años, hasta que, en 2007, la violencia del conflicto armado se agudizó de tal forma que ella tuvo que volver a su país de origen, Ecuador. “Viví 18 años [en Colombia], con lucha y todo…”, explica, “pero no me marcó como cuando regresé. Cuando regresé sí fue crítico. Aunque busqué ayuda y mis cuatro hijos son colombianos, mis hijos podían obtener el refugio pero yo no. Entonces opté por sacarle la nacionalidad a mis hijos.”

A su vuelta en Ecuador, María Dolores participó en la Escuela de Ciudadanía y Derechos Humanos* del Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) en Ecuador, que apoyamos a través del programa En las Fronteras de Colombia. “La primera vez que fui a una formación del JRS fue inolvidable…”, explica. “Comencé a trabajar con compañeros y compañeras colombianos, nos integramos e hicimos una asociación”.

“La primera vez que fui a una formación del JRS fue inolvidable…”

Tras comprobar la realidad de analfabetismo que vivían muchos adultos en su comunidad, decidieron hablar con JRS y ponerse en marcha para hacerle frente. “Nos aliamos con unos jóvenes de otra organización”, explica María Dolores, “ellos son los profesores de la iniciativa de alfabetización de adultos refugiados o solicitantes de asilo en San Lorenzo. El estudio abre puertas, abre mentes, abre nuevos horizontes, nuevas posibilidades de vida… uno ve la vida diferente.”

 * La Escuela de Ciudadanía y Derechos Humanos es una iniciativa que busca crear un espacio formativo tanto de las personas en situación de refugio como de las organizaciones de migrantes para que comprendan sus derechos con respecto a la ciudadanía y la migración.

El estudio abre puertas, abre mentes, abre nuevos horizontes, nuevas posibilidades de vida… uno ve la vida diferente.”