Emprendimientos: Mujeres y construcción de vida y paz en el refugio

Arepas, vestidos, un salón de belleza. Llegaron con apenas nada, huyendo de conflictos y persecuciones que les arrebataron casa, familiares y el trabajo de toda una vida. Ahora, transforman sus habilidades en medios de vida, dirigiendo su destino, el de su familia e, incluso, aportando esfuerzos y energías a una comunidad nueva, convertida ya en propia.

“Hace 10 años llegué a Venezuela con una máquina de coser, hoy día cuento con 12 máquinas. Me encanta coser”, cuenta Ledys.

“Hace 10 años llegué a Venezuela con una máquina de coser, hoy día cuento con 12 máquinas. Me encanta coser”, cuenta Ledys. Cordobesa de Colombia, el conflicto armado y la desaparición de su hermano la obligaron a huir a Medellín, perdiendo sus tierras. Finalmente, acabó refugiándose en Venezuela ante el recrudecimiento de la violencia. Ella es una de las beneficiarias de las “Iniciativas de emprendimiento de Mujeres en Situación de Refugio” del Servicio Jesuita a Refugiados-Venezuela (JRS-Venezuela), que apoyamos a través del Programa En las Fronteras de Colombia, en el municipio de Maracaibo, en la región de Zulia, al noroeste del país caribeño.

A través de la formación y promoción de actividades de seguridad alimentaria y generadoras de ingresos, JRS-Venezuela busca la promoción de procesos de auto-sostenimiento de mujeres en situación de refugio en el país. En aras de fortalecer las capacidades e incrementar sus ingresos familiares de las mujeres en situación de refugio, JRS promueve soluciones duraderas a la inseguridad alimentaria y a la vulnerabilidad en la que se encuentran las destinatarias del proyecto. Dificultades debidas no solo a causa de su situación legal y socio-económica en un país con múltiples barreras a los colectivos de migrantes, refugiados y solicitantes de asilo; sino también por su condición de mujeres. Al mismo tiempo, se trata de dignificar la vida de beneficiarias y allegados, contribuir a la recuperación de la autoestima y regularizar su estatus migratorio en el país.

Se trata de dignificar la vida de beneficiarias y allegados, contribuir a la recuperación de la autoestima y regularizar su estatus migratorio en el país.

Con la formación de capacidades, programas de microcréditos y emprendimiento, además de actividades de empoderamiento y habilidades entre grupos de mujeres de JRS-Venezuela, muchas han conseguido encontrar un sustento vital, emprendiendo negocios de venta de comida, costura o cultivo, entre otros. Incluso, dar un paso más y erigirse como líderes comunitarias y realizar iniciativas sociales a través de sus ocupaciones.

Cuando llegan a mi taller personas que no tienen alimentación, que no tienen nada, me da como sentimiento de que una persona esté pasándolo mal y siento que hay que ayudarla. Yo les enseño a usar la máquina de coser y me siento en paz. Me siento feliz porque ellos aprenden y también aportan a mi taller”, relata Verónica. Hace más de nueve años que huyó de Colombia tras sufrir amenazas y malos tratos a manos de grupos irregulares a causa de su condición de mujer transgénero. Ahora dirige un salón de belleza en su casa, después recibir cursos de belleza y programas de créditos de JRS. La propia Ledys es una mujer líder que motiva a personas en situación de refugio y a venezolanos a trabajar y emprender. Además de brindar trabajo en su taller a otras personas.

«Yo les enseño a usar la máquina de coser y me siento en paz. Me siento feliz porque ellos aprenden y también aportan a mi taller”, relata Verónica.